Un catéter doble J de 26 cm en un paciente que necesitaba 24 no es un stent mejor ni peor: es el stent equivocado. Es la única familia del catálogo urológico en la que la referencia correcta no es un producto sino un par de medidas, calibre por longitud, y en la que el mismo servicio consume todas las combinaciones en la misma semana. Eso es lo que hace que se pida mal con tanta frecuencia: se compra como si fuera una sonda Foley, una referencia y una cantidad, y a mitad de mes falta la talla que tocaba. Abajo está cómo se decide cada una de las dos medidas, qué cambia entre estándar e hidrofílico y entre extremos abiertos y cerrado, en qué se diferencia del pigtail con el que se confunde, y cómo se convierte todo eso en un pedido que no deja huecos.
Por qué el doble J se compra en pares, no en referencias
El stent tiene un rizo en cada extremo. El proximal queda alojado en la pelvis renal y el distal en la vejiga, y entre los dos el cuerpo recorre el uréter. Para que los dos rizos queden donde deben, la longitud del cuerpo tiene que coincidir con la del uréter del paciente, y esa longitud varía con la talla. El calibre, en cambio, lo decide la indicación: cuánto hay que drenar y por qué trayecto.
Dos variables independientes, decididas por dos criterios distintos, producen una matriz. Con seis calibres (4, 4,8, 5, 6, 7 y 8 Fr) y cinco longitudes (20 a 28 cm en pasos de dos) hay treinta combinaciones posibles, de las que un servicio real usa unas diez con regularidad. Ninguna de ellas sola. Ese es el punto de partida de cualquier pedido: no se compra un doble J, se compra una distribución.
¿Qué calibre? 4,8 y 6 Fr cubren la mayor parte
El rango útil va de 4 a 8 Fr. El grueso del consumo se concentra en 4,8 y 6 Fr, que dan luz suficiente para drenar sin forzar un uréter de calibre normal. Por debajo, 4 Fr, para uréteres finos y pacientes de talla baja. Por encima, 7 y 8 Fr, para indicaciones concretas en las que hace falta más luz o más rigidez, y que se piden en cantidades pequeñas.
Para pasar de French a milímetros se divide entre tres: 4 Fr son 1,3 mm de diámetro exterior, 4,8 Fr son 1,6 mm, 6 Fr son 2 mm, 7 Fr son 2,3 mm y 8 Fr son 2,7 mm. Conviene tener la conversión presente porque hay pliegos que especifican en una unidad y catálogos que lo hacen en la otra, y un stent de 2 mm y uno de 6 Fr son el mismo producto. La escala completa, con el resto de familias de sonda, está en la tabla de conversión French a milímetros.
¿Qué longitud? La regla de la talla
La longitud la decide el paciente, y la regla práctica que usan los servicios es la talla. Es orientativa, se ajusta con lo que se ve en imagen, pero es la que fija qué hay que tener en el almacén:
| Talla del paciente | Longitud habitual |
|---|---|
| Menos de 1,50 m | 20–22 cm |
| 1,50 a 1,75 m | 24 cm |
| 1,75 a 1,90 m | 26 cm |
| Más de 1,90 m | 28 cm |
Las consecuencias de equivocarse son distintas en cada sentido. Un stent corto deja el rizo distal dentro del uréter, sin anclaje en la vejiga, y no cumple su función. Un stent largo deja material sobrante en la vejiga, y ese sobrante es lo que el paciente nota durante todo el tiempo de permanencia. Por eso ningún servicio fija la longitud en el pedido: la fija paciente a paciente, y el almacén tiene que tener todas las longitudes disponibles el mismo día.
Estándar o hidrofílico: cuándo se nota la diferencia
El recubrimiento hidrofílico se activa con suero y reduce la fricción al avanzar el stent. Donde se nota es en las colocaciones difíciles: estenosis, trayectos con carga litiásica, uréteres tortuosos. En una colocación rutinaria sobre guía la diferencia es menor, y el estándar la resuelve a menor coste.
La proporción habitual en un surtido es estándar en la mayor parte de las unidades y una fracción hidrofílica para los casos que lo piden. Las dos versiones entran en la misma orden y, en nuestro caso, cuentan juntas para el pedido mínimo. Un servicio que empieza suele abrir con estándar y añadir hidrofílico cuando el urólogo lo pide por nombre; uno con volumen de litiasis lo lleva desde el principio.
Extremos abiertos o cerrado-abierto: qué cambia
La configuración de trabajo es la de extremos abiertos: los dos extremos del stent tienen luz, lo que permite colocarlo sobre guía de principio a fin y, llegado el recambio, cambiarlo sobre guía sin perder el trayecto. Es la que cubre el volumen.
El extremo cerrado-abierto lleva la punta proximal cerrada. Algunos servicios lo prefieren por confort vesical y lo piden por nombre. Se fabrica bajo pedido, como configuración OEM con cantidades por referencia, y conviene planteárselo desde la primera cotización si el cliente lo usa, porque no sale de un stock genérico.
Doble J o pigtail: no son intercambiables
Se confunden porque los dos llevan un rizo, y en más de una orden de compra han llegado cruzados. El doble J es interno: va del riñón a la vejiga por dentro del uréter y no sale al exterior. El catéter pigtail de drenaje es un drenaje externo, con un solo rizo y un hilo de bloqueo que lo fija, que sale a través de la piel y drena a bolsa. Se usa cuando el uréter no admite el stent, o cuando hay que derivar por vía percutánea, y en ese caso suele ir con el set de nefrostomía.
Un servicio de urología pide los dos, en cantidades distintas y con rotaciones distintas. Lo que no debe hacer es pedir uno pensando en el otro.
Cómo armar el surtido: la campana
El consumo real de un servicio dibuja una campana. El centro está en 4,8 y 6 Fr por 24 y 26 cm, y ahí va la mayor parte de las unidades. Hacia un lado, 4 y 4,8 Fr por 20 y 22 cm, para tallas bajas y uréteres finos. Hacia el otro, 6 y 7 Fr por 26 y 28 cm, para tallas altas y permanencias con litiasis. Los 8 Fr, en cantidades pequeñas, para las indicaciones que los piden.
El error de compra más común es fijar el pedido mínimo por combinación, lo que obliga a comprar cantidades enteras de las colas de la campana que el servicio no va a consumir. Nuestro pedido mínimo se aplica al total del surtido, y las dos versiones cuentan juntas, para que la campana completa quepa en una orden proporcionada. Si el cliente tiene un histórico de consumo, es mejor que cualquier campana genérica: mándelo y las cantidades se ajustan a su curva.
A eso se suma una segunda fuente de demanda que suele quedar fuera del cálculo. El doble J es un producto de permanencia, con fecha de retirada o recambio, y un servicio con pacientes portadores tiene un calendario de recambios además del consumo por procedimiento. Ese calendario se puede prever, y conviene incluirlo.
Registro sanitario: producto de permanencia
Por ser un dispositivo que permanece en contacto con el tracto urinario, la clasificación de riesgo es alta en la mayoría de los mercados y el registro lo tramita el distribuidor en destino, ante COFEPRIS, INVIMA, ARCSA, DIGEMID u organismo equivalente. El expediente necesita la ficha técnica con la tabla completa de calibres y longitudes, el certificado ISO 13485 del fabricante, la esterilización por lote con óxido de etileno y la trazabilidad de lote.
Conviene pedir el expediente antes de la primera orden. En producto de esta clase el registro tarda más que el envío, y un distribuidor que recibe la mercancía sin tenerlo en marcha la tiene parada en almacén.
Qué tener a mano antes de cotizar
Un pedido de doble J se cierra sin ida y vuelta con estos datos:
- Surtido con cantidades por combinación, o el histórico de consumo del cliente, que es mejor
- Reparto entre estándar e hidrofílico
- Interés en el extremo cerrado-abierto como OEM, con volumen, si el cliente lo usa
- Cantidad mensual estimada, incluyendo el calendario de recambios
- Marca propia, si el empaque debe llevar la del cliente
El set de catéter doble J cubre los seis calibres y las cinco longitudes en las dos versiones, con empujador, guía y pinza en bandeja estéril. Se coloca sobre las guías urológicas cebra e hiperrígida y, en ureteroscopia, a través de la vaina de acceso ureteral, que son las referencias que el mismo servicio pide junto al stent. Las cinco familias forman la categoría de urología, y la lista de insumos de urología para hospitales las sitúa dentro del catálogo completo del servicio.
Si está montando la línea para un distribuidor o reponiendo la de un hospital, mándenos el surtido o el histórico por WhatsApp y le devolvemos precio; las muestras de las dos versiones salen antes si quiere que el urólogo pruebe la colocación.
Preguntas Frecuentes
¿Qué medidas tiene un catéter doble J?
El calibre va de 4 a 8 Fr (4, 4,8, 5, 6, 7 y 8) y la longitud de 20 a 28 cm en pasos de dos. La referencia se define por el par calibre por longitud, por ejemplo 6 Fr por 26 cm, y un servicio consume varias combinaciones a la vez porque la longitud se decide por paciente y el calibre por indicación.
¿Cómo se elige la longitud del doble J?
Por la talla del paciente, ajustada con lo que se ve en imagen. La regla habitual es unos 22 cm por debajo de 1,50 m, 24 cm hasta 1,75 m, 26 cm hasta 1,90 m y 28 cm por encima. Corto deja el rizo distal dentro del uréter; largo deja material sobrante en la vejiga.
¿Cuál es el calibre más usado?
4,8 y 6 Fr concentran la mayor parte del consumo. 4 Fr para uréteres finos y tallas bajas; 7 y 8 Fr para indicaciones concretas, en cantidades pequeñas.
¿Cuántos milímetros son 6 Fr?
2 mm de diámetro exterior. El French se divide entre tres: 4 Fr son 1,3 mm, 4,8 Fr son 1,6 mm, 7 Fr son 2,3 mm y 8 Fr son 2,7 mm.
¿Qué diferencia hay entre doble J estándar e hidrofílico?
El hidrofílico lleva un recubrimiento que se activa con suero y reduce la fricción al avanzar; se nota en estenosis, litiasis y trayectos difíciles. El estándar cubre la colocación rutinaria a menor coste. Un surtido habitual lleva estándar en volumen y una fracción hidrofílica.
¿Qué significa extremos abiertos (open-open)?
Que los dos extremos del stent tienen luz, lo que permite colocarlo sobre guía de principio a fin y recambiarlo sobre guía sin perder el trayecto. Es la configuración de trabajo. El extremo cerrado-abierto, con punta proximal cerrada, se fabrica bajo pedido OEM.
¿El doble J y el pigtail son lo mismo?
No. El doble J es interno, del riñón a la vejiga por dentro del uréter. El pigtail es un drenaje externo con un rizo y un hilo de bloqueo, que sale por la piel a una bolsa, para cuando el uréter no admite el stent o hay que derivar por vía percutánea.
¿Cuánto tiempo puede estar colocado un doble J?
El máximo lo fija la ficha técnica de cada versión y el tiempo real lo marca la indicación clínica dentro de ese límite. Para la compra, lo relevante es que tiene fecha de retirada o recambio, y que los pacientes portadores generan un calendario de recambios que se puede prever.
¿Por qué el pedido mínimo se aplica al surtido y no a cada referencia?
Porque un servicio consume una campana de combinaciones, con el grueso en 4,8 y 6 Fr por 24 y 26 cm y colas hacia ambos lados. Un mínimo por combinación obligaría a comprar cantidades enteras de las colas que no se van a consumir. El mínimo sobre el total permite pedir la campana en proporción.
¿Qué documentación hace falta para registrar un doble J?
Ficha técnica con la tabla completa de calibres y longitudes, certificado ISO 13485 del fabricante, esterilización por lote con óxido de etileno y trazabilidad de lote. Es un dispositivo de permanencia, de clasificación alta en la mayoría de los mercados, y el registro lo tramita el distribuidor en destino.

