Aspirar secreciones es un procedimiento cotidiano en UCI, urgencias y homecare, pero hacerlo con la presión equivocada o una técnica incorrecta lesiona la mucosa, provoca hipoxia y puede contaminar la vía aérea. Las dos dudas clave son "¿a cuántos mmHg debo aspirar?" y "¿cuál es la técnica paso a paso?". Esta guía reúne las presiones de vacío recomendadas por edad, el procedimiento correcto, los errores más frecuentes y qué revisar al comprar sondas de aspiración y aspiradores al por mayor. Complementa nuestra guía de sondas de aspiración por tallas.
A cuántos mmHg aspirar: presión de vacío por edad
La presión de vacío debe ser la mínima eficaz: suficiente para arrastrar la secreción, pero no tan alta que lesione la mucosa o cause atelectasia. Rangos de referencia para aspiración de vía aérea:
| Paciente | Presión de vacío recomendada |
|---|---|
| Adulto | 80 a 120 mmHg (hasta 150 mmHg en secreciones muy espesas) |
| Pediátrico | 60 a 100 mmHg |
| Neonato / lactante | 60 a 80 mmHg |
Cómo se ajusta: se ocluye el extremo del tubo (sin sonda) y se regula el manómetro del aspirador al valor deseado *antes* de conectar la sonda al paciente. Nunca "a ojo".
Por qué importa: una presión excesiva traumatiza la mucosa traqueal o nasal, genera sangrado, colapsa alvéolos (atelectasia) y agrava la hipoxia. Una presión insuficiente obliga a repetir maniobras y prolonga la desaturación. Para aspiración quirúrgica de campo (no de vía aérea) se usan presiones mucho mayores: ese es otro escenario.
Calibre de la sonda y regla del diámetro
La sonda no debe ocluir la vía: si es demasiado gruesa, succiona también el aire y agrava la hipoxia. La regla clásica para tubo endotraqueal o traqueostomía es que el diámetro externo de la sonda no supere la mitad del diámetro interno del tubo.
Calibres orientativos (escala French, Fr):
| Paciente | Calibre de sonda de aspiración |
|---|---|
| Adulto | Fr 12 a 14 |
| Pediátrico | Fr 8 a 10 |
| Neonato | Fr 5 a 8 |
Elegir la sonda con punta y orificios atraumáticos y con marca de longitud para no introducirla más allá de lo necesario. Ver detalle por tallas en la guía de sondas de aspiración.
Cuándo aspirar: por indicación, no por horario
La aspiración no se programa "cada x horas": se hace solo cuando hay signos de que el paciente tiene secreciones que no puede movilizar por sí mismo. Aspirar de rutina, sin indicación, lesiona la mucosa, favorece la hipoxia y aumenta el riesgo de infección y de sangrado.
Las señales que sí indican aspirar son: secreciones visibles o audibles (ruido o borboteo en la vía aérea), tos inefectiva, caída de la saturación de oxígeno, aumento de la presión pico en el paciente ventilado, respiración dificultosa o estertores a la auscultación. En ausencia de estos signos, lo mejor es no aspirar.
Técnica de aspiración paso a paso
Antes:
- Higiene de manos y EPP (guantes de exploración, mascarilla; protección ocular y N95 si hay riesgo de aerosoles o TB).
- Verificar el aspirador y ajustar la presión al rango por edad.
- Preoxigenar al paciente (FiO₂ 100% / hiperoxigenación) antes de aspirar, sobre todo en paciente ventilado.
- Preparar suero salino estéril y sonda del calibre correcto.
Procedimiento:
- Mantener técnica estéril con la mano dominante y la sonda.
- Introducir la sonda SIN aplicar vacío (con la válvula abierta o sin ocluir el control), hasta la profundidad indicada — sin forzar contra resistencia.
- Aplicar vacío solo al retirar, ocluyendo el control de forma intermitente, con movimiento rotatorio suave de salida.
- No exceder 10–15 segundos por maniobra en adultos (menos en niños y neonatos): es el tiempo máximo sin reoxigenar.
- Reoxigenar entre pasadas y dejar recuperar la saturación antes de repetir.
- Limitar el número de pasadas a las necesarias; lavar la sonda con suero entre aspiraciones si se reutiliza dentro del mismo procedimiento.
- Desechar la sonda (un solo uso), retirar guantes, higiene de manos y registrar características de la secreción.
Sistemas cerrados de aspiración: en pacientes ventilados de alto riesgo, el sistema cerrado permite aspirar sin desconectar al paciente del ventilador, reduciendo la desaturación y la contaminación.
Errores frecuentes y cómo evitarlos
1. Presión demasiado alta. Aspirar a más de 120–150 mmHg en adultos (o no comprobar el manómetro) lesiona la mucosa y causa sangrado. Solución: ajustar y verificar siempre antes.
2. Aplicar vacío al introducir la sonda. Succionar durante la entrada traumatiza la mucosa en todo el recorrido y extrae oxígeno innecesariamente. Solución: vacío solo a la salida.
3. Maniobras demasiado largas. Más de 15 segundos provoca hipoxia y bradicardia (sobre todo en niños). Solución: cronometrar y reoxigenar entre pasadas.
4. No preoxigenar. Aspirar sin hiperoxigenar a un paciente ya hipóxico precipita la desaturación. Solución: preoxigenar siempre antes en paciente ventilado.
5. Sonda de calibre excesivo. Una sonda demasiado gruesa ocluye la vía y empeora la hipoxia. Solución: aplicar la regla del medio diámetro del tubo.
6. Reutilizar la sonda entre pacientes. Las sondas de aspiración son de un solo uso; reutilizarlas disemina infección. Solución: una sonda estéril por procedimiento.
Cómo elegir las sondas de aspiración y el aspirador
Para abastecer una UCI, urgencias o un servicio de homecare, en las sondas busca una gama completa de calibres (Fr 5 a 14) con escala de talla y código de color visible para cubrir neonato, pediátrico y adulto; las tienes sueltas o en kit de aspiración desechable ya listo para el procedimiento. La punta debe ser atraumática, con orificios laterales y control de vacío de dedo integrado; estériles, de un solo uso y libres de látex.
En el aspirador lo que importa es un rango de vacío regulable que cubra los valores pediátricos y de adulto con un manómetro fiable. Para traslado y homecare va bien un aspirador eléctrico portátil; para quirófano y UCI, un aspirador de pie o de pared. Revisa que el frasco lleve sistema antiderrame y filtro para proteger la bomba, y que el ruido sea tolerable en uso continuo. Si además recoges esputo para laboratorio, intercala una trampa de esputo en el circuito.
Todo esto lo fabricamos con CE, ISO 13485 y trazabilidad de lote. Pídenos la documentación técnica y unas muestras antes de cotizar volumen, y lo vemos por WhatsApp.
Preguntas Frecuentes
¿A cuántos mmHg se debe aspirar secreciones?
Para aspiración de vía aérea: adulto 80–120 mmHg (hasta 150 en secreciones muy espesas), pediátrico 60–100 mmHg y neonato 60–80 mmHg. Se usa la mínima presión eficaz y se ajusta el manómetro antes de conectar la sonda. Una presión excesiva lesiona la mucosa, causa sangrado y atelectasia.
¿Cuánto tiempo puede durar cada aspiración?
No más de 10 a 15 segundos por maniobra en adultos, y menos en niños y neonatos. Es el tiempo máximo sin reoxigenar; superarlo provoca hipoxia y, en niños, bradicardia. Entre pasadas hay que reoxigenar y dejar que la saturación se recupere antes de repetir.
¿Se aplica el vacío al introducir o al sacar la sonda?
Solo al sacarla. La sonda se introduce sin aplicar vacío (control abierto) hasta la profundidad indicada; el vacío se aplica de forma intermitente al retirarla, con movimiento rotatorio suave. Succionar durante la entrada traumatiza la mucosa y extrae oxígeno innecesariamente.
¿Qué calibre de sonda de aspiración usar?
Orientativamente Fr 12–14 en adultos, Fr 8–10 en pediatría y Fr 5–8 en neonatos. La regla para tubo endotraqueal o traqueostomía es que el diámetro externo de la sonda no supere la mitad del diámetro interno del tubo, para no ocluir la vía y agravar la hipoxia.
